A 522 años del descubrimiento de América

12 DE OCTUBRE 2014, DÍA DE LA RAZA

A 522  años del descubrimiento de América

Un día como hoy en el año 1942, Rodrigo Triana vio por primera vez el continente Americano, y desde ese entonces en este día se conmemora en América Latina el encuentro de dos culturas que dio lugar al mundo que conocemos actualmente, desde la perspectiva europea, mientras que desde los pueblos latinoamericanos este hecho “colonizador” significó el sometimiento y la explotación de los pueblos originarios del continente.

La denominación de “Día de la Raza”, según las referencias históricas, fue creada por el exministro español Faustino Rodríguez-San Pedro, como presidente de la Unión Ibero-Americana, que en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica, eligiendo para ello el 12 de octubre.

En 1914 se celebra el 12 de octubre por primera vez como fiesta de la raza y en 1915 pasa a llamarse Día de la Raza.

En países como Chile, Bolivia y Argentina no se celebra el hecho del descubrimiento de América. En estas naciones el 12 de octubre se hace un reconocimiento a los indígenas que fallecieron durante la colonización y se celebra la diversidad cultural que dejó como consecuencia el cruce de europeos, americanos y africanos en el nuevo mundo.

 

Día histórico

Al margen de cualquier interpretación, en 1492 un acontecimiento marcó un cambio rotundo en la vida de los habitantes de todo el planeta, el descubrimiento de América.

Todo empezó gracias a la inquietud de un marino genovés llamado Cristóbal Colón, quien a mediados del siglo XV, elaboró un proyecto para buscar nuevas rutas comerciales que los llevaran de forma más rápida a China y Japón, o sea a las Indias, sin tener que rodear por todo el Continente Africano o atravesar por Asia y Oriente.

Después de 72 días de navegación, el 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana divisó tierra. Este acontecimiento cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: la unión de dos mundos.

Cristóbal Colón tenía la idea de que la tierra era redonda y no plana como hasta este momento se creía, también pensaba que sólo había un gran continente en el que en uno de sus extremos estaban España y Portugal y en el otro China y Japón, con quienes tenían grandes intercambios comerciales.

Como las rutas de comercio estaban muy complicadas, ya que por mar tenían que rodear África y por tierra, sufrían muchos asaltos y problemas, se le ocurrió, que navegando por el Océano llegarían de forma más rápida y segura.

Además Colón pensaba que solamente había un Océano y que la tierra era mucho más pequeña de lo que en realidad es y nunca se imaginó que del otro lado había un enorme continente, el Americano y otro gran océano, el Pacífico que los separaba muchísimo de su destino: las Indias.

Ofreció su proyecto sin éxito a Portugal y como necesitaba financiamiento, lo presentó a los Reyes Católicos de España, Isabel y Fernando, pero fue rechazado porque la iglesia no aceptaba la idea de que la tierra fuera redonda.

Sin embargo, la reina Isabel, confió en el proyecto porque pensaba que si Colón tenía la razón, España sería más poderosa, así que empeñó sus joyas personales y presionó para que fueron firmadas las capitulaciones que establecían cómo sería el reparto de las ganancias obtenidas.

Todo se preparó y el 3 de agosto de 1492, zarparon tres carabelas desde el Puerto de Palos, en España: la Santa María, donde viajó Colón, La Pinta, cuyo capitán era Martín Alonso Pinzón y La Niña, capitaneada por Vicente Yañez Pinzón.

Después de navegar durante 72 días, el 12 de octubre de 1492, un marinero que navegaba con Cristóbal Colón llamado Rodrigo de Triana, gritó con todas sus fuerzas ¡Tierra a la vista!… y la cansada y ya desesperada tripulación festejó con júbilo su llegada.

Colón desembarcó en una pequeña isla del mar Caribe a la que puso por nombre San Salvador y empezó a conocer y a maravillarse de la cultura, forma de vida de los habitantes y los recursos que tenían en la región.

Durante los tres meses siguientes, Colón recorrió los alrededores y descubrió varias islas, entre ellas Cuba, la Española, Puerto Rico, Jamaica y Trinidad y aunque recorrió las costas de Venezuela y América Central, no se dio cuenta que este territorio pertenecía a un gran y nuevo continente y no a tierras inexploradas de las Indias como él pesaba.

Este acontecimiento permitió que Europa, América y Asia empezaran a compartir sus culturas, adelantos e inventos, expresiones artísticas y recursos.

La idea de conmemorar el “Día del descubrimiento de América”, también conocido como “Día de la Raza” o “Día de la hispanidad”, surgió en el siglo XIX, cuando al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, fue firmado un decreto real, en el monasterio de la Rábida, el 12 de octubre de 1892 por María Cristina de Habsburgo y aunque en este momento no se establecería como día oficial, años más tarde sería instituido como “fiesta nacional” por todas las naciones americanas, incluyendo a los Estados Unidos de Norteamérica.

 

Detrás de las Carabelas

Arqueólogos españoles afirman haber encontrado tras meses de búsqueda el lugar del puerto de La Fontanilla, en Palos, Huelva, el lugar exacto donde estuvieron fondeadas las tres carabelas de Cristobal Colón: la Niña, la Pinta y la Santa María, antes de partir con incierto destino rumbo al oeste, publicó en días pasados el diario español El País.

El destino de las tres carabelas es objetivo de muchas investigaciones.

El arqueólogo Juan Manuel Campos, que presidio el equipo de la Universidad de Huelva que realizó las excavaciones, asegura que el puerto en absoluto era un punto menor de la entonces geografía hispana, sino que por el contrario era un punto neurálgico para mercaderes y navegantes de distintas partes del mundo que allí confluían.

En los últimos meses con el apoyo del Ayuntamiento de Palos, se ha logrado recuperar buena parte del puerto original que se encontraba al pie de La Fontanilla, una fuente pública donde seguramente se abastecieron de agua las carabelas del Almirante.

Los astilleros portuarios donde fue construida “La Niña”

La investigación ha permitido hallar los restos de las áreas portuarias, que muestran algo mucho más grande a lo que históricamente se detallaba, con un calado suficiente como para que naves de porte mayor amuraran en la rada.